Siete veteranos hispanos que pertenecieron al Regimiento 65 de Infantería, mejor conocido como “Los Borinqueneers”, recibieron un reconocimiento hoy jueves en Orlando, coincidiendo con el inicio de las celebraciones con motivo del Mes de la Herencia Hispana.
La iniciativa surgió del “equipo de acción hispana” de la división de entrenamiento del Centro de Combate Aereonaval (Naval Air Warfare Center, o NAWCTSD, por sus siglas en inglés), ubicado en el este del condado de Orange, muy cerca de la Universidad de Florida Central.
El orador de orden fue el ingeniero de programas de computación Frank Medina, quien hace unos cuatro años atrás decidió junto a veteranos y familiares de excombatientes iniciar las gestiones para que se otorgara la Medalla de Oro Congresional a los “Borinqueneers”.
“Mi abuelo fue uno de los Borinqueneers”, dijo Medina a El Sentinel momentos después de que el capitán Timothy Hill, oficial ejecutivo de NAWCTSD, entregara los reconocimientos a Edwin Avilés, Víctor Colón, Félix López, Deogracias Rivera Manso, Angel Roura, Víctor Ortiz y Onil Vélez.
Medina, prácticamente desde el momento en que comenzó a trabajar en Orlando, se vio motivado a adelantar los esfuerzos para que se otorgara la medalla de oro, que es la máxima distinción civil en el país. Fue en enero de 2014 cuando el presidente Barack Obama refrendó la ley que otorgaba la medalla al regimiento, y este verano finalmente en el Capitolio se dio a conocer el diseño de la misma, durante un evento en el que “Borinqueneers” procedentes de la Florida Central, Puerto Rico y todas partes del país se dieron cita en Washington, D.C.
El Regimiento 65 de Infantería estuvo conformado por hispanos, en su mayoría puertorriqueños, que lucharon en la Primera Guerra Mundial, Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Corea.
Durante el acto el coronel Rich Haggerty destacó que muy a diferencia de lo que él vivió tras ir a combate, “los que lucharon en el Regimiento 65 no fueron bien recibidos cuando regresaron a casa”.
“Cuando yo fui a combate, todos en mi unidad hablaban el mismo idioma, estábamos bien equipados. Los que lucharon en el 65, no”, expresó, para luego terminar su discurso diciendo que “es un honor hoy en día llamarlos mis hermanos”.